+ HISTORIA

Santo Domingo de Guzmán fue quien dió al Rosario su forma actual, al obedecer al pie de la letra las instrucciones que le dió la Santísima Virgen. Santo Domingo puede considerarse como el creador de la devoción del rosario, porque popularizó la práctica de rezarlo. Los dominicos han predicado la devoción al rosario en todo el mundo, ello ha sido una fuente de bendiciones para innumerables almas y ha producido una corriente incesante de oraciones que se elevan a Dios. No hay cristiano, por simple e iletrado que sea, que no pueda rezar el rosario. Y dicha devoción es el vehículo de la más alta contemplación y de la oración más sencilla.

+ SIGNIFICADO

Los fieles honran durante el rezo del rosario a Cristo y a su Santísima Madre y meditan sobre los quince principales misterios de la vida de ambos y ahora con los cinco misterios luminosos se meditan cinco momentos muy importantes en la vida de Jesús y de la Iglesia Católica. El rosario es un resumen del Evangelio, un recuerdo de la vida, los sufrimientos y la glorificación del Señor y una síntesis de su obra redentora.

El cristiano debe tener siempre presente esos misterios, rendir a Dios un homenaje de amor perpetuo, alabarle por cuanto sufrió por él, regular su vida y moldear su alma con la meditación de los misterios del rosario. El rezo del rosario es un método fácil y adaptable a toda clase de personas, y una excelente manera de ejercitar los actos más sublimes de fe y contemplación.

Todo el Evangelio está contenido en el padrenuestro, la oración que el Señor nos enseñó.

En cuanto al avemaría toda ella está centrada en el misterio de la Encarnación y es la oración más apropiada para honrar dicho misterio. Aunque en el avemaría hablamos directamente a la Santísima Virgen e invocamos su intercesión, esa oración es sobre todo una alabanza y una acción de gracias a su Hijo por la infinita misericordia que nos mostró al encarnarse.